domingo, 28 de diciembre de 2014

Un dibujo para los niños

Hace un par de veranos (En aquellos añorados tiempos en los que disfrutaba de vacaciones veraniegas), mi hijo me pidió que le dibujara a un Tigre Dientes de Sable atacando a un conejo. No sé de donde le vino la inspiración para pedirme un duelo tan desigual, pero lo desequilibrado de la petición junto con la vagancia propia del veraneo playero, hizo que le diera la vuelta a la tortilla y le diera otra interpretación al encargo.

Le hice un dibujo rápido de apenas un minuto que nos enfrascó en un animado debate, pues no le gustó nada lo que le hice.

Recientemente me encontré con este dibujo arrugado dando vueltas y decidí terminarlo a lápiz.